El Bodegón de Pepe nunca será el nuevo ni el viejo, simplemente será el Bodegón de Pepe.
Si hay algún lugar típico con sabor de los años 60 con la actualización de la era del 2000, ese es sin lugar a duda “El Bodegón de Pepe el Hortelano”, inventor de la Nikolaska (licor de los artistas) y, parada y fonda de escritores, poetas, actores, deportistas y políticos. El antiguo Bodegón ya es historia, al igual que un Santuario, en el que sólo quedan los recuerdos pero no en sus paredes sino en las mentes, sin embargo, el hombre que hablaba con las Gaviotas, aseguró su dinastía de Bodeguero Mayor del Reino con su hijo Javi, con el que nació y se reprodujo la continuidad de un lugar en Altea donde uno disfruta de los recuerdos de ataño, el genuino Bodegón, era sin lugar a duda uno, mejor dicho, el más visitado por artistas y viajeros que hasta la “Villa Blanca” llegaban de cualquier parte de España o del mundo. El nuevo Bodegón de Pepe de la mano de Javi, conserva el sabor de antaño con la exigencia de nuestro tiempo, la nueva generación de los Hortelanos mantiene intacta la Filosofía y la Gastronomía del primitivo “Bodegón de Pepe”, las sardinas únicas por su sabor, las habas y los mejillones al vapor, hacen que viajes a través del tiempo y te transporte a la época más dorada de Altea.
En la actualidad Javi mantiene los productos estrellas, sardinas, habas, y mejillones, pero no olvida que hay que traspasar barreras y aumentar su carta porque así lo pide el público. En el nuevo “Bodegón de Pepe”, la fritura de pescado de la bahía, la parrillada de verduras, las torraetas con anchoas, los montaditos, el pulpo y un largo etc…, ya son un plato de obligado cumplimiento probar, sin olvidar el auténtico porrón de fresca cerveza.


